Ciudades
Las localidades situadas en la Costa Blanca son: Denia, Jávea, Benitachell, Teulada-Moraira, Benisa, Calpe, Altea, Alfaz del Pi, Benidorm, Finestrat, Villajoyosa, Campello, Alicante, Elche, Santa Pola, Guardamar del Segura, Torrevieja, Orihuela Costa y Pilar de la Horadada.
Sus capitales por excelencia son las ciudades de Benidorm y Torrevieja, ya que estos municipios son el gran foco turístico de la costa blanca y de todo el litoral levantino.
Transporte
El transporte de la Costa Blanca está articulado por dos vías. La primera, la autopista AP-7, es una vía rápida de peaje de alto uso que enlaza Valencia y Alicante con las poblaciones de La Marina Baja, en especial Benidorm. Esta autopista recibe el código europeo de E-15 y comunica la costa con Francia y el Reino Unido. Junto a esto, la carretera nacional N-332 hace un recorrido paralelo al de la AP-7. A partir de Alicante, la AP-7 se convierte en la autovía A-7 y se dirige a Elche, Murcia y Andalucía. La N-332 mientras tanto, continúa por la costa hasta Pilar de la Horadada.
La segunda vía de transporte es el Trenet de la Marina, una línea de ferrocarril histórica que recorre la costa de Alicante en Denia y en la actualidad se explota como tranvía de largo recorrido. Las otras líneas de tren recorren el interior, por el valle del Vinalopó y la Hoya de Elche.
Hay que mencionar también el Aeropuerto de El Altet, que es la entrada principal para los millones de turistas que visitan de fuera de España.
La Costa Blanca es una de las más visitadas por gente de fuera de España. Los estados de origen son: Reino Unido (4 500 000), Alemania (700 000), Países Bajos (370 000), y Noruega (270 000).1 También veranean una gran cantidad de franceses. Cada año, el Aeropuerto de Alicante factura unos 9 millones (9 106 445 en 2007) de llegadas.
La calidad de vida, estabilidad política y el buen clima no solo atrae turistas en verano. Se ha desarrollado, junto a otras costas como la Costa del Sol un "turismo residencial", es decir, inmigración inter-europea. Hay colonias importantes de ingleses, alemanes y otros pueblos del norte de Europa en toda la costa, llegando a igualar o superar a la población autóctona en algunos municipios.
De manera más moderada, gente de Madrid y otros puntos del centro de la península poseen viviendas de segunda residencia. Este tipo de inmigración y crecimiento demográfico ha aportado mejoras en la economía costera pero también problemas derivados del aumento en la densidad urbanística en el litoral. También es destacable el número de inmigrantes procedentes de Marruecos, Rumanía y Latinoamérica, generalmente en una situación algo más precaria.
La población británica es la colonia extranjera más grande de la Costa Blanca. Se conocen como ex-pats (o ex-patriates) que quiere decir fuera del país, y han establecido una red de herramientas culturales propias incluyendo emisoras de radio,4 periódicos y asociaciones propias (lista completa). Existen incluso cargos electos extranjeros en unos cuantos municipios.




